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Técnica

Aguantar la espera larga y el aburrimiento

Ya sea aislado por la nieve, en un alojamiento de emergencia o durante un corte de luz largo: esperar desgasta porque hay poco que se pueda influir. Una estructura diaria sencilla, pequeñas tareas con sentido, movimiento seguro y horarios fijos para informarse ayudan a limitar las rumiaciones y la irritabilidad.

Dificultad
Principiante
Esfuerzo
De forma continua, unos minutos de planificación al día
Nivel de riesgo
Conocimiento general
Aguantar la espera larga y el aburrimiento
Imagen ambiental, no una instrucción. Lo que vale son el texto y los pasos.
Informar de un error

Explicado de forma sencilla

Esperar puede ser más duro de lo que crees. Imagina que estás aislado por la nieve, sentado en un refugio de emergencia, o que llevas días sin luz. No puedes hacer mucho, solo esperar. Entonces tu mente empieza a darle vueltas: «¿Cuánto falta? ¿Y si …?» Mucha gente se cansa, se irrita y discute con más facilidad.

Lo que ayuda es dar forma al día, como un horario escolar. Horas fijas para comer, dormir, hacer pequeñas tareas y escuchar las noticias. Tareas pequeñas como contar las provisiones, racionar el agua o escribir un diario te dan la sensación: puedo hacer algo. Los juegos, las historias y el movimiento prudente hacen pasar el tiempo.

Lo más importante: el aburrimiento no debe llevar a la imprudencia. No te metas en terreno peligroso por aburrimiento y no gastes fuerzas ni calor que aún vas a necesitar.

Cómo funciona

Esperar desgasta sobre todo porque hay poco que puedas influir. La incertidumbre y la sensación de haber perdido el control intensifican el estrés. Sin tareas, la mente tiene mucho tiempo para imaginar preocupaciones, y las preocupaciones crecen cuanto más les das vueltas. Esto se llama rumiación: los mismos pensamientos dan vueltas en círculo sin llevar a ninguna solución.

La estructura y las tareas pequeñas y alcanzables devuelven una parte del control. Desplazan la atención de la rumiación a lo que tú mismo puedes influir. Cada tarea completada, aunque sea diminuta, es una pequeña prueba: no estoy indefenso.

Las directrices sobre apoyo psicosocial en emergencias subrayan que las rutinas, la actividad y la sensación de poder contribuir favorecen el afrontamiento. El cuadernillo de la OMS «Doing What Matters in Times of Stress» describe ejercicios sencillos para dirigir deliberadamente la atención al aquí y ahora y a actividades con sentido.

Lo que de verdad importa

Organiza el día: horas fijas para las comidas, el sueño, las tareas y la información, aunque parezcan arbitrarias. Da igual que el desayuno sea a las ocho o a las nueve; lo que importa es que haya un ritmo. No abandones tu ritmo de sueño, aunque por la mañana no haya nada previsto.

Reparte pequeñas tareas: contar las provisiones, racionar el agua, llevar notas, ordenar la zona de dormir o el campamento, preparar señales. Consulta las noticias y la radio a horas fijas en lugar de constantemente: así ahorras batería y nervios. Por la noche ayuda un breve repaso del día: ¿qué hemos logrado hoy? ¿Qué hay previsto para mañana?

La actividad no es un lujo. Conversar, jugar a las cartas o a juegos de palabras, leer, contar historias o llevar un diario mantienen el ánimo. Incluye a los niños: pueden inventar juegos, contar historias o encargarse de pequeñas tareas. Por eso tiene sentido llevar en el equipaje de emergencia un cuaderno y algunos objetos de consuelo para los niños.

Movimiento, con buen criterio

El movimiento suave es bueno para el cuerpo y la mente: estirarse, girar brazos y piernas, caminatas cortas en una zona segura. Ayuda contra la rigidez y la inquietud, y a menudo da más sueño por la noche.

Pero el movimiento cuesta energía, y en algunas situaciones la energía escasea. Si estás aislado por la nieve o sin calefacción, hay que sopesarlo: el movimiento ligero puede darte calor, pero sudar mucho moja la ropa, y la ropa mojada enfría. Si la comida escasea, mucho movimiento consume provisiones extra.

La regla general: movimiento suficiente para sentirte mejor, pero no tanto como para empezar a sudar o agotarte. Y siempre solo en una zona segura: nada de excursiones de exploración por terreno inseguro, superficies heladas o edificios dañados.

Seguridad: a qué debes prestar atención

El aburrimiento tienta a correr riesgos innecesarios: «Voy solo a ver si la carretera está libre», «me paso un momento por el río». Ponerse en marcha con impaciencia es, en muchas situaciones, más peligroso que esperar. Por eso aclara de antemano si esperar es más seguro que marcharse, y cuándo; por ejemplo, si se ha avisado al rescate o las autoridades indican que te quedes donde estás.

La actividad no debe costar calor ni provisiones que luego harán falta. Si tienes frío, dedica la energía a conseguir calor (mantas, ropa, juntarse) en lugar de a la actividad. Lo mismo vale para la luz y la batería: mejor ser ahorrador y planificar.

Esperar agota, pero no es una enfermedad. Sin embargo, si alguien parece sin esperanza durante mucho tiempo, se aísla por completo o habla de que ya no quiere vivir, necesita más que actividad: entonces llama al número de emergencias local (112 en la UE) o a una línea de crisis local y no dejes sola a la persona.

Esperar solo

Esperar solo suele ser especialmente duro, porque no hay nadie que te distraiga ni con quien compartir tus preocupaciones. Aquí ayuda planificar en voz alta; sí, de verdad hablar contigo mismo en voz alta. Pone en orden tus pensamientos y convierte una sensación en un plan.

Lleva notas: hora, tiempo, lo que has hecho, lo que aún piensas hacer. Divide las tareas más grandes en pasos pequeños y reconoce conscientemente cada paso completado («El agua está racionada: bien hecho»). Suena trivial, pero refuerza la sensación de tener la situación bajo control.

Si es posible comunicarse, acuerda horarios fijos de contacto con familiares o vecinos. Una llamada o mensaje corto a una hora fija da al día un punto de anclaje y protege contra la sensación de estar completamente solo.

Paso a paso

Aguantar la espera larga y el aburrimiento

Paso 1 de 6

Organizar el día

Fija horas para las comidas, el sueño, las tareas y la información, aunque te parezcan arbitrarias.

Aguantar la espera larga y el aburrimiento – Paso 1 de 6Organizar el día. Fija horas para las comidas, el sueño, las tareas y la información, aunque te parezcan arbitrarias.
Paso 1 de 6

Paso 1 de 6

Organizar el día

Fija horas para las comidas, el sueño, las tareas y la información, aunque te parezcan arbitrarias.

  1. 1

    Organizar el día

    Fija horas para las comidas, el sueño, las tareas y la información, aunque te parezcan arbitrarias.

  2. 2

    Pequeñas tareas

    Reparte las tareas: contar las provisiones, racionar el agua, llevar notas, ordenar el campamento, preparar señales.

  3. 3

    Movimiento

    Movimiento suave en una zona segura, como estiramientos o paseos cortos, si el calor y la energía lo permiten.

  4. 4

    Horas de información

    Consulta las noticias y la radio a horas fijas en lugar de hacerlo constantemente. Así ahorras batería y nervios.

  5. 5

    Ocupación

    Conversación, juegos de cartas o de palabras, lectura, contar historias, un diario. Incluye a los niños.

  6. 6

    Repaso del día

    Por la noche, anota brevemente lo que se ha hecho y lo que está previsto para mañana.

La animación es un dibujo esquemático de los pasos anteriores y, como todo el contenido, aún está pendiente de verificación.

Errores frecuentes

  • Consultar las noticias constantemente
  • Inactividad total
  • Correr riesgos innecesarios por aburrimiento
  • Abandonar el ritmo de sueño

Resumen rápido

Materiales

  • Objetos de consuelo y entretenimiento para niños(opcional)

  • Cuaderno de campo y lápiz(opcional)

Adecuado para

  • Esperar el rescate o a que mejore el tiempo
  • Alojamientos de emergencia y puntos de reunión
  • Cortes largos de electricidad o de comunicaciones

No adecuado para

  • Situaciones que requieren actuar de inmediato

Requisitos previos

  • Las necesidades básicas están cubiertas
  • Tener claro si esperar es más seguro que marcharse y cuándo lo es

Seguridad

  • La actividad no debe llevar a conductas arriesgadas, como explorar terreno inseguro o gastar energía que cuesta calor y provisiones.

Cómo funciona

La incertidumbre y la pérdida de control aumentan el estrés. La estructura y las tareas pequeñas y alcanzables devuelven la sensación de control y desplazan la atención de darle vueltas a las cosas hacia lo que se puede influir.

Ventajas

  • Fácil de aplicar
  • Reduce la irritabilidad en los grupos

Desventajas

  • Requiere disciplina
  • No cambia la situación externa

Conocimiento en profundidad

Fundamentos técnicos

Las directrices sobre apoyo psicosocial en emergencias subrayan que las rutinas, la actividad y la sensación de poder contribuir ayudan a afrontar la situación.

El folleto de la OMS "Doing What Matters in Times of Stress" describe ejercicios sencillos para dirigir la atención de forma deliberada al aquí y ahora y a actividades con sentido.

Variantes

Esperar solo
Planifica en voz alta, toma notas, divide las tareas en pasos pequeños y reconoce conscientemente cada paso completado.

Errores frecuentes

  • Consultar las noticias constantemente
  • Inactividad total
  • Correr riesgos innecesarios por aburrimiento
  • Abandonar el ritmo de sueño

Límites y riesgos

  • No es un tratamiento para la depresión ni los trastornos de ansiedad
Fuentes (2)
  1. World Health Organization (2020): Doing What Matters in Times of Stress: An Illustrated Guide · Ejercicios para volcarse en actividades con sentido bajo estrés
  2. Hobfoll, S. E. et al. – Psychiatry: Interpersonal and Biological Processes (2007): Five essential elements of immediate and mid-term mass trauma intervention: empirical evidence · Eficacia personal y esperanza como factores de protección

Rev. 1 · Actualizado 2026-10-10