Fundamentos para esta situación
Lagos y superficies heladas
Desde fuera no se puede saber con certeza si el hielo aguantará. Solo camina sobre el hielo cuando la autoridad responsable lo haya habilitado; si no, no lo hagas. Si caes al agua, lo primero es la calma: tranquiliza la respiración, gírate hacia el lado de donde venías, deslízate boca abajo sobre el hielo y rueda para alejarte. Quienes ayudan no pisan el hielo: llaman a emergencias y ayudan desde la orilla.
Hacer una llamada de emergencia: qué decir y cómo seguir localizable
Una buena llamada de emergencia es breve, serena y ordenada: dónde ha ocurrido, qué ha ocurrido, cuántas personas están afectadas, qué lesiones o peligros hay, y después espera las preguntas. El número de emergencias local en la UE es el 112. Tras la llamada, mantente localizable y ahorra batería.
Reconocer la hipotermia y recalentar con suavidad
La hipotermia a menudo se desarrolla poco a poco: con frío, pero también con humedad y viento en días frescos. Los primeros signos son escalofríos, torpeza y menor concentración; confusión, somnolencia o escalofríos que cesan mientras la persona sigue teniendo frío son señales de alarma. Protege de más enfriamiento, aísla, manipula con suavidad y llama al número de emergencias (112 en la UE). Este texto no sustituye a un curso de primeros auxilios.
Cómo se produce la hipotermia
El cuerpo mantiene su temperatura central dentro de un margen estrecho. Si pierde más calor del que produce, primero reduce el riego sanguíneo de la piel y de las extremidades y empieza a tiritar. Cuando la temperatura central baja de 35 °C, se habla de hipotermia: el pensamiento, la coordinación y, por último, la consciencia decaen. Reconócela pronto, protege de más pérdida de calor y busca ayuda.
























