Mantener a un grupo tranquilo y con capacidad de actuar en una crisis
Ya sea una familia, un vecindario, un grupo de viaje o un refugio de emergencia: un grupo se mantiene más tranquilo cuando recibe información fiable, todos tienen una tarea, las necesidades básicas están organizadas y nadie queda solo. Una persona coordinadora serena, acuerdos fijos y una comunicación abierta y sincera sirven más que las consignas para animar.
- De forma continua durante toda la crisis

Explicado de forma sencilla
Un grupo en crisis es un poco como un barco en una tormenta. Si todos corren de un lado a otro y gritan, el barco se balancea aún más. Pero si una persona tranquila dice lo que pasa y cada uno tiene una tarea (uno achica agua, otro sujeta la cuerda, otro cuida de los pequeños), en el barco todo se calma mucho más.
Las personas se calman cuando saben lo que está pasando, cuando pueden hacer algo útil y cuando nadie se queda solo. El hambre, la sed, el frío y el cansancio también hacen más grandes el miedo y las discusiones. Por eso un buen grupo se ocupa primero de estas necesidades básicas: agua, comida, calor, un aseo y un lugar donde dormir.
Lo más importante: si la policía, los bomberos u otros servicios de emergencia dan instrucciones, estas van primero. Y si alguien se vuelve violento o quiere hacerse daño a sí mismo o a otros: mantén la distancia y llama al número de emergencias (112 en la UE).
Cómo funciona
En 2007, un equipo de investigadores dirigido por Stevan Hobfoll resumió lo que más ayuda a las personas después de las catástrofes. Nombraron cinco elementos: sensación de seguridad, calma, sensación de poder influir uno mismo y en conjunto, vínculo con los demás y esperanza. Estos cinco puntos son como un plano para un grupo sereno.
En la práctica esto significa: la información sincera da seguridad, porque nadie tiene que imaginarse lo peor. Una voz tranquila y unas rutinas organizadas calman a las personas. Las tareas dan la sensación de poder influir; la impotencia aumenta el miedo. Permanecer juntos crea vínculo. Y las metas pequeñas y alcanzables («para esta noche todos estarán abrigados») hacen tangible la esperanza.
El miedo es contagioso, pero la calma también. En situaciones inciertas, la gente mira cómo reaccionan los demás. Una persona que habla con calma, explica y escucha marca el tono para todos. No necesita ser la que más grita ni la de mayor rango; importa más que mantenga una visión de conjunto y que cuente con los demás.
Lo que de verdad importa
Aclara pronto quién coordina. Esta persona reúne la información, reparte las tareas y toma decisiones tras una breve consulta; las explica en lugar de dar órdenes a gritos. Contad a todos y formad parejas que se cuiden mutuamente. Quien se vaya del grupo lo dice, para que nadie se pierda.
Informa con sinceridad y brevedad: qué se sabe, qué no se sabe y qué ocurrirá a continuación. «Eso todavía no lo sabemos» es mejor que una mentira tranquilizadora, porque quien ha sido engañado una vez luego tampoco cree las noticias importantes. Acordad horas fijas para las actualizaciones, por ejemplo escuchar la radio cada hora en punto. Así se frenan los rumores que de otro modo seguirían circulando.
Reparte tareas adecuadas: racionar el agua, organizar la luz, preparar la comida, entretener a los niños, escuchar la radio, ver cómo están los vecinos. Las personas muy angustiadas, en particular, se benefician de hacer algo con sentido. Y nombra los logros en voz alta («El agua está asegurada», «Todos están abrigados»): eso refuerza la confianza de todo el grupo.
Cuidar de los más vulnerables
En todo grupo hay personas que necesitan más apoyo: niños, personas mayores, enfermos, personas con discapacidad, embarazadas o personas que no entienden bien el idioma. Estate pendiente de ellas de forma deliberada: son las más fáciles de pasar por alto en medio del barullo. Pregunta qué necesitan en lugar de suponerlo.
Fíjate también en las personas que se quedan muy calladas o muy agitadas. Alguien que se aísla quizá solo necesite que alguien se siente a su lado. Pero no presiones a nadie para que hable de lo que ha vivido. Escuchar cuando alguien quiere hablar suele bastar.
La persona que coordina también necesita descansos. Coordinar agota, y quien está muy cansado toma peores decisiones. Elegir a alguien que la sustituya de vez en cuando no es una señal de debilidad, sino una buena planificación.
Seguridad: a qué debes prestar atención
Las indicaciones de las autoridades y de los servicios de emergencia tienen siempre prioridad sobre los acuerdos dentro del grupo. No difundas rumores; compruébalos con fuentes oficiales, por ejemplo por radio, con aplicaciones de alerta o con los avisos de los servicios de emergencia. En un refugio de emergencia suele haber personal de organizaciones de ayuda al mando; colabora con ellos e informa de las necesidades de las personas más vulnerables.
Las tensiones es mejor abordarlas pronto y con calma, antes de que crezcan. Reparte los recursos, como el agua y la comida, de forma justa y visible, y explica las decisiones. Pero si alguien amenaza a otros o se vuelve violento, mediar a toda costa es un error: mantén la distancia, protege a los demás y llama al número de emergencias (112 en la UE).
Si alguien habla de quitarse la vida o de hacerse daño, pone en peligro a otros o pierde por completo el control: llama de inmediato al número de emergencias local o a una línea de crisis local y no dejes sola a la persona.
Conviene saber
Una imagen muy extendida en las películas es que, en las catástrofes, las personas se vuelven de inmediato egoístas y presas del pánico. Sin embargo, en muchas emergencias reales la gente se comporta de forma más solidaria y serena de lo que a menudo se supone: los vecinos se ayudan y los desconocidos comparten lo que tienen. Unas estructuras claras ayudan a aprovechar bien esa disposición.
Las directrices del Comité Permanente entre Organismos (IASC) sobre salud mental en emergencias subrayan que la ayuda mutua de la comunidad y la cobertura de las necesidades básicas son la base de todo apoyo psicosocial. Así, un grupo que se organiza bien ya aporta gran parte de lo que mantiene estables emocionalmente a las personas.
Una radio de pilas, una linterna frontal y un plan familiar o del hogar acordado de antemano facilitan mucho mantener la calma en un grupo. Si ya sabéis quién hace qué, hay menos que discutir durante la crisis.
Paso a paso
Acordar quién coordina
Una persona tranquila asume la coordinación, no necesariamente la que habla más alto. Reúne información, reparte tareas y toma decisiones tras una breve consulta.
- 1
Acordar quién coordina
Una persona tranquila asume la coordinación, no necesariamente la que habla más alto. Reúne información, reparte tareas y toma decisiones tras una breve consulta.
- 2
Permanecer juntos y contar
Mantened al grupo unido, contad a las personas, formad parejas que se cuiden mutuamente. Quien se vaya del grupo lo dice.
- 3
Informar con honestidad
Di de forma breve y tranquila qué se sabe, qué no se sabe y qué pasará a continuación. Acordad horas fijas para actualizar la información en lugar de intercambiar rumores sin parar.
- 4
Repartir tareas
Cada persona recibe una tarea adecuada: agua, luz, comida, entretener a los niños, escuchar la radio, ver cómo están los vecinos. Las personas ansiosas, en especial, se benefician de tener algo útil que hacer.
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Asegurar las necesidades básicas
Organiza calor o refrescarse, agua, comida, aseos, lugares para descansar y dormir. El hambre, la sed, el frío y el cansancio aumentan el miedo y los conflictos.
- 6
Cuidar de los más vulnerables
Presta atención de forma consciente a niños, personas mayores, enfermas o con discapacidad, y a quienes estén muy callados o muy agitados.
- 7
Abordar los conflictos pronto
Habla de las tensiones con calma y pronto, reparte los recursos de forma justa y visible, explica las decisiones. Ante amenazas o violencia, mantén la distancia y llama al número de emergencias.
- 8
Marcar metas pequeñas
Marca metas alcanzables para las próximas horas y reconoce los logros («El agua está asegurada», «Todos están abrigados»). Esto refuerza la confianza.
Errores frecuentes
- Ocultar o edulcorar la información
- Dar órdenes a gritos en lugar de explicar
- Transmitir rumores sin cuestionarlos
- Excluir a personas o dejarlas solas
- Descuidar necesidades básicas como el sueño y la comida
Resumen rápido
Materiales
Radio de pilas o de manivela
Información fiable a horas fijas
Revisa las pilas con regularidad y ten repuestos a mano.
Linterna frontal / linterna de mano
Adecuado para
- Familias y comunidades de vecinos durante un apagón o un temporal
- Grupos de senderismo y de viaje, alojamientos de emergencia, evacuaciones
No adecuado para
- Un sustituto de las instrucciones de los servicios de emergencia: estas tienen prioridad
- Conflictos violentos: en ese caso, mantén la distancia y llama al número de emergencias
Requisitos previos
- Disposición de una persona a asumir la coordinación
- Acceso a información oficial, si es posible
Seguridad
- Las instrucciones de las autoridades y de los servicios de emergencia tienen prioridad. No difundas rumores; compruébalos con fuentes oficiales.
- No presiones a nadie para que hable de lo que ha vivido. Escuchar cuando alguien quiere hablar suele bastar.
Cómo funciona
La investigación sobre intervención en crisis tras catástrofes señala cinco elementos que ayudan a las personas: sensación de seguridad, calma, sensación de eficacia personal y colectiva, conexión con los demás y esperanza. En un grupo esto significa, en la práctica: información clara y honesta, tareas útiles para todos, permanecer juntos, cuidar las necesidades básicas y metas pequeñas alcanzables.
Ventajas
- Reduce el miedo, las discusiones y las decisiones equivocadas
- Aprovecha las capacidades de todos
- Protege a los más vulnerables
Desventajas
- Coordinar cansa: quienes coordinan también necesitan descansos
- No funciona en todos los grupos
Conocimiento en profundidad
Fundamentos técnicos
En un artículo de 2007 muy citado, Hobfoll y sus colegas resumieron cinco elementos esenciales de un apoyo eficaz tras catástrofes masivas: seguridad, calma, eficacia personal y colectiva, conexión y esperanza. Las directrices del IASC sobre salud mental y apoyo psicosocial en emergencias subrayan igualmente que la autoayuda comunitaria y la cobertura de las necesidades básicas son el fundamento de todo apoyo psicosocial.
En muchas catástrofes la gente se comporta de forma más solidaria y serena de lo que a menudo se supone. Unas estructuras claras ayudan a aprovechar esa disposición.
Variantes
- Refugio de emergencia
- En los refugios de emergencia suele haber personal de organizaciones de ayuda al mando. Colabora con ellos, ofrece tu ayuda e informa de las necesidades de las personas especialmente vulnerables.
Errores frecuentes
- Ocultar o edulcorar la información
- Dar órdenes a gritos en lugar de explicar
- Transmitir rumores sin cuestionarlos
- Excluir a personas o dejarlas solas
- Descuidar necesidades básicas como el sueño y la comida
Límites y riesgos
- No es una guía para la dirección de intervenciones ni para servicios de seguridad
- Ante la violencia, llama al número de emergencias; no medies a toda costa
Alternativas de materiales
Deducido de las propiedades de los materiales: un sustituto debe tener todas las propiedades relevantes. Ten en cuenta las indicaciones sobre el sustituto.
- Linterna frontal / linterna de mano
- Teléfono móvil (La batería se agota rápido con frío y con uso continuo de la pantalla y del GPS.), Farol de pilas / luz LED
Los resultados proceden exclusivamente de entradas estructuradas. No se genera ninguna instrucción improvisada.
Fuentes (3)
- Hobfoll, S. E. et al. – Psychiatry: Interpersonal and Biological Processes (2007): Five essential elements of immediate and mid-term mass trauma intervention: empirical evidence · Cinco elementos: seguridad, calma, eficacia, conexión, esperanza
- Inter-Agency Standing Committee (IASC) (2007): IASC Guidelines on Mental Health and Psychosocial Support in Emergency Settings · La autoayuda comunitaria y las necesidades básicas como fundamento del apoyo psicosocial
- World Health Organization, War Trauma Foundation and World Vision International (2011): Psychological first aid: Guide for field workers · No presionar a nadie para que hable; escuchar y apoyar de forma práctica























