Fundamentos para esta situación
Hacer una llamada de emergencia: qué decir y cómo seguir localizable
Una buena llamada de emergencia es breve, serena y ordenada: dónde ha ocurrido, qué ha ocurrido, cuántas personas están afectadas, qué lesiones o peligros hay, y después espera las preguntas. El número de emergencias local en la UE es el 112. Tras la llamada, mantente localizable y ahorra batería.
Leer y compartir tu ubicación: coordenadas, aplicaciones, descripción
En una emergencia, los equipos de rescate necesitan saber dónde estás. Los smartphones muestran las coordenadas incluso sin conexión de datos, muchos países transmiten la ubicación automáticamente durante una llamada de emergencia, y las aplicaciones de localización pueden compartir posiciones como coordenadas, un enlace o un código. Además, siempre ayuda una descripción con referencias del terreno.
STOP: del susto al siguiente paso en segundos
Cuando el miedo o el pánico aumentan y ningún peligro inmediato te obliga a actuar de golpe, ayuda una secuencia breve y fija: detente, espira despacio y vuelve al aquí y ahora, piensa, observa, planifica el siguiente paso pequeño. La secuencia se basa en la conocida regla STOP para personas perdidas y se puede usar en cualquier lugar.
Seguir siendo localizable: plan de la ruta, quedarte en un sitio, dejar pistas
El rescate empieza antes de salir: si dejas un plan de la ruta, antes se notará tu ausencia y te buscarán con más precisión. En una emergencia suele ayudar quedarte en un lugar bien visible, preparar señales y seguir siendo localizable. Si tienes que moverte, deja notas y marcas.
Acordar señales de silbato: tres toques para pedir ayuda y códigos de grupo
Tres toques se entienden ampliamente como petición de ayuda; en los Alpes se usa la señal alpina de socorro. Para grupos (familias, clases escolares, equipos de senderismo) conviene acordar y practicar antes de la excursión unas pocas señales sencillas de silbato. El silbato ahorra voz y se oye más lejos.
























