Fundamentos para esta situación
Reconocer el agotamiento por calor y el golpe de calor y enfriar
Con calor y esfuerzo el cuerpo puede sobrecalentarse. El agotamiento por calor se manifiesta con debilidad, mareo, dolor de cabeza, náuseas y sudoración intensa; confusión, comportamiento inusual, una convulsión o pérdida de conocimiento indican un golpe de calor que pone en peligro la vida. En ese caso llama de inmediato al número de emergencias (112 en la UE) y enfría con todos los medios disponibles. Este texto no sustituye a un curso de primeros auxilios.
En una emergencia: ponte a salvo, llama, pide ayuda
Los cursos de primeros auxilios enseñan los primeros minutos de una emergencia siempre en el mismo orden: valorar la situación, protegerte a ti y a los demás, llamar al número de emergencias local (112 en la UE), pedir a otros ayudantes que traigan un DEA y quedarte con la persona afectada. Este texto no sustituye a un curso de primeros auxilios.
Protección contra el calor y el sol
Con calor, un refugio protege sobre todo del sol directo y del suelo caliente. La sombra con circulación de aire, la distancia al suelo caliente y el descanso a mediodía reducen el estrés por calor y la pérdida de agua. En cambio, una tienda cerrada y oscura al sol puede llegar a calentarse peligrosamente.
El equilibrio hídrico del cuerpo y la deshidratación
Gran parte del cuerpo es agua, y el cuerpo pierde agua constantemente por la respiración, la piel, el sudor y la orina. La sed y la orina concentrada son las señales con las que intenta contrarrestarlo. Con calor, esfuerzo, frío, altitud, diarrea o vómitos, las pérdidas pueden superar a la reposición. Esta entrada explica lo básico; no es una guía de tratamiento.
























