Fundamentos para esta situación
En una emergencia: ponte a salvo, llama, pide ayuda
Los cursos de primeros auxilios enseñan los primeros minutos de una emergencia siempre en el mismo orden: valorar la situación, protegerte a ti y a los demás, llamar al número de emergencias local (112 en la UE), pedir a otros ayudantes que traigan un DEA y quedarte con la persona afectada. Este texto no sustituye a un curso de primeros auxilios.
Hacer una llamada de emergencia: qué decir y cómo seguir localizable
Una buena llamada de emergencia es breve, serena y ordenada: dónde ha ocurrido, qué ha ocurrido, cuántas personas están afectadas, qué lesiones o peligros hay, y después espera las preguntas. El número de emergencias local en la UE es el 112. Tras la llamada, mantente localizable y ahorra batería.
Botiquín para casa y viajes
Un botiquín solo sirve si está completo, se encuentra rápido y alguien sabe usar su contenido. Lo esencial son guantes desechables, compresas estériles, vendas, tiritas, un pañuelo triangular, tijeras y una manta de emergencia, además de la medicación personal acordada con un médico o farmacéutico. El botiquín no sustituye a un curso de primeros auxilios ni a una llamada de emergencia.
STOP: del susto al siguiente paso en segundos
Cuando el miedo o el pánico aumentan y ningún peligro inmediato te obliga a actuar de golpe, ayuda una secuencia breve y fija: detente, espira despacio y vuelve al aquí y ahora, piensa, observa, planifica el siguiente paso pequeño. La secuencia se basa en la conocida regla STOP para personas perdidas y se puede usar en cualquier lugar.
Picaduras de insectos y cuándo se convierten en una emergencia
La mayoría de las picaduras de avispa y abeja son dolorosas pero inofensivas: retira rápido el aguijón de abeja, enfría la zona y obsérvala. Es una emergencia una picadura en la boca o en la garganta, porque la hinchazón puede bloquear la vía aérea, y cualquier reacción alérgica con falta de aire, hinchazón de la cara, mareo o sarpullido por todo el cuerpo: llama de inmediato al número de emergencias (112 en la UE, en Austria también 144). Este texto no sustituye un curso de primeros auxilios.
Reconocer el shock y atender a la persona
El shock, en sentido médico, es un fallo circulatorio que pone en peligro la vida, por ejemplo tras una gran pérdida de sangre, quemaduras extensas o una reacción alérgica grave. Los signos son palidez, sudor frío, escalofríos, inquietud, angustia y, más tarde, apatía. Llama al número de emergencias (112 en la UE), trata la causa si es posible (por ejemplo, detén la hemorragia), tumba a la persona, cúbrela, tranquilízala y no le des nada de beber. Eleva las piernas solo si ninguna lesión lo desaconseja. Este texto no sustituye un curso de primeros auxilios.
























