Leer rastros de animales: para estar alerta, no para cazar
- Mira con atención – El terreno blando, como el barro, la arena y la nieve, es donde mejor se ven las huellas.
- Registra el tamaño – Fotografía las huellas desde justo encima, con un objeto de tamaño conocido al lado.
- Estima la antigüedad – Los bordes afilados, el suelo húmedo y las paredes que no se han derrumbado indican rastros recientes; la lluvia, las hojas o los rastros…
- Saca una conclusión – Los senderos de animales muy usados, los abrevaderos y las zonas de alimentación no son lugares para acampar.
- Identifica más tarde – Compara las fotos en casa con una guía de campo regional o con un organismo experto.
Precaución: Las señales recientes de fauna grande (por ejemplo, excrementos muy frescos, terreno removido, una carroña) son una señal para evitar la zona: no sigas, da la vuelta o elige otra ruta, y sigue las indicaciones locales.























